Historia de Bethel


​El pastor Evaristo Hernández y su esposa María del Carmen, junto a sus dos hijas: Eunice y Shalom, son la familia que Dios tiene como la Familia Pastoral en Iglesia Pentecostal Bethel de Gainesville.

El pastor Evaristo, luego de entregar su vida a Cristo, respondió al llamado del Señor desde  temprana edad. Bajo el discipulado del pastor Luis Juárez, quien es el pastor de la iglesia pentecostal bethel de Atlanta, fue creciendo  espiritualmente y así, llegado el tiempo de Dios para su vida, en el año 2001, en el apartamento  donde el vivía, inicio una celula que al pasar del tiempo se convirtio en lo que hoy se conoce como “ Iglesia Pentecostal Bethel De Gainesville”. Con una convicción de que Dios tenía un propósito para sus vidas y marcado por la palabra: “ninguno tenga en poco tu juventud, sino se ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, fe y pureza” (1 Tim. 4:12),  él y su esposa decidieron prepararse en las escrituras; por ello, cursaron en  el instituto bíblico de las asambleas de Dios y  obtuvieron un  doctorado en Faith Teological Seminary and Christian College, todo esto con el propósito de ser de bendición y hacer la obra de Dios con más eficacia. 


A Dios le damos la gloria y honra porque esta obra ha prosperado: en el 2001 inicio siendo una celula en un apartamento, pero  ahora, es una congregacion con más de 150 miembros que se reune en un edificio propio. Hoy, ya en el 2014, vemos como  la vision ha crecido y comfirmamos la fidelidad y respaldo de Dios para con nosotros,  al ver las nuevas iglesias que se han fundado, los líderes que nacieron, crecieron y se desarrollaron en la congregacion, por aquellos que en su tiempo, iniciaron el ministerio pastoral en sus vidas con mucha valentia y obediencia, estableciendo congregaciones en diferentes lugares tales como  en Arkansas “Pastor, José Hernández”, en Texas “Pastor Adán becerra”, en Mississippi “Pastor Elvis Márquez”, en Guanajuato, Mexico “Pastor Hugo López”, por mencionar algunos de ellos, es que podemos decir “Gracias  Dios por tu Amor y Fidelidad durante todos estos años”. 

 

 

 

 

 

 

 

 


Seguiremos adelante sembrando la buena semilla, de tal manera que el reino de Dios en esta tierra sea establecido en los corazones, a través de la predicación del evangelio de nuestro Señor Jesucristo.